Residencia de México (inversión o solvencia económica)
- Plazo de tramitación
- 2–6 meses
- Presencia física
- Los residentes temporales no deben ausentarse de México más de dos años consecutivos para conservar el estatus; la residencia permanente es más flexible. La naturalización es posible tras cinco años de residencia (dos si se casa con mexicano o es de ciertos países latinoamericanos o ibéricos), y espera presencia real y algo de español.
- Familia
- Cónyuge e hijos dependientes incluidos; cada dependiente eleva los umbrales financieros exigidos (unos 1 400 USD por dependiente).
Vías de inversión
Capital fijo
Desde $300 000
- Capital
- No reembolsable
Inversión de al menos unos 300 000 USD (unos 5,38 millones de pesos) en una empresa mexicana o en acciones cotizadas en la Bolsa mexicana, que otorga residencia temporal convertible en permanente tras cuatro años.
Depósito bancario
Desde $298 000
- Tenencia
- 1 años
- Capital
- Reembolsable
Otra vía, la solvencia económica: ahorros e inversiones de unos 298 000 USD mantenidos los últimos doce meses pueden respaldar residencia permanente directa (o unos 7 400 USD de ingreso mensual durante seis meses). Ingreso y ahorro no se combinan, y las cifras se atan al UMA, que sube cada enero.
Límites e inconvenientes
- Lo esencial: México grava a sus residentes fiscales sobre la renta mundial, con tipos hasta el 35 %. Si hace de México su hogar o centro de intereses vitales, su renta global puede tributar aquí — no es una jugada de paraíso fiscal.
- La residencia fiscal depende de su hogar y centro de intereses, no de un simple conteo de días: puede tener residencia migratoria sin ser residente fiscal — pero asesórese antes de asumirlo.
- Los umbrales de solvencia se atan al UMA y suben cada enero, y los consulados los aplican con cierta discrecionalidad; confirme las cifras con el consulado que usará.
- Es residencia, no ciudadanía. La naturalización tarda cinco años y espera presencia real y español.